sábado 19 de febrero de 2011

No recordé tu nombre

Pasaste por mi lado y recordé tu rostro, recordé tus ojos impactando los míos y reviví el frenesí que mi cuerpo sentía al ser taladrado con esa mirada, quise nombrarte, quise llamarte... pero no, no recordé tu nombre.

Pasaste por mi lado y rocé tus manos, recordé la forma en que encajaba a la perfección con mi barbilla y la levantaba para crear un beso, recordé tus besos y la forma en que susurrabas mi nombre entre ellos, quise hacer lo mismo, quise susurrarte... pero no, no recordé tu nombre.

¡Y pasaste por mi lado sin decir palabra pero recordé tu voz! recordé como me llamabas, recordé los apodos que me dabas, recordé tus susurros, recordé tus gritos, recordé tu risa y quise revivirla, quise que me hablaras, que me gritaras, que me llamaras... pero no, no recordé tu nombre.

El viento sacudía mi pelo y movía con fuerza tu chaqueta, gracias a él recordé tu olor, recordé el aroma a bosque, a playa, a campo, a mar, a sur, a norte, recordé el sabor de un beso y quise correr hacia ti, estrechar mi cara en tu chaqueta y emborracharme con tu aroma, saciarme del sabor de tus besos... quise detenerte ¿pero cómo hacerlo?... si no recordé tu nombre.

Me miraste y sonreí, definitivamente tu también algo de mi recordabas, nos detuvimos entre el mar de gente que nos separaba y nos miramos, sonreimos, quise saludarte, abriste la boca, mas callaste y no pronunciaste mi nombre, el ruido, las personas, la calle, una luz verde para cruzar y te perdiste entre la gente... ya veo, tampoco recuerdas mi nombre.



¡Resaltando entre la multitud, con mi garganta a punto de estallar por el deseo incontrolable de nombrarte!
Y yo ¡NO RECORDÉ TU NOMBRE!